¡Primavera que Oruga Procesionaria altera!

Ya está aquí la Primavera y con ella de vuelta la temible Oruga Procesionaria.

Es frecuente encontrarnos con ella en parques y zonas en  las que hay pinos o cedros, tanto en el suelo como en ramas y troncos.

Hay que evitar en medida de lo posible el contacto con las orugas procesionarias, ya que en ocasiones las plagas de orugas pueden causar desde lesiones en la piel hasta anafilaxia en los casos más graves.

Las Orugas Procesionarias se reconocen fácilmente por su aspecto de cabeza y piel de color negro y costados de color gris, además en su dorso podemos observar unos pelos rojizos, denominados tricomas, los cuales pueden causar una irritación de las mucosas (nariz, ojos) y si al entrar en contacto directo con ellas producen urticaria que puede llegar a provocar desde lesiones cutáneas hasta graves reacciones alérgicas. Se dice que ciertas condiciones climatológicas como la sequía o el invierno cálido favorecen la plaga de procesionaria, así como la primavera que es la época del año más peligrosa para estas plagas.

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Las lesiones cutáneas pueden ser producidas por contacto directo o por el aire (aerotransportadas) por dichos pelos urticantes que se dispersan y flotan en el aire. Estas aparecen en cualquier objetivo, ya sea humano o animal, que esté expuesto a ellos, aunque sea la primera vez que se exponga y se desarrollan a los pocos minutos o como mucho una hora después de la exposición.

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Nos damos cuenta que hemos entrado en contacto con la aparición de lesiones extremadamente pruriginosas o con sensación de ardor o escozor, sobre elevadas y rojas que aparecen en áreas descubiertas (típicamente cuello y antebrazos). Dichas lesiones suelen durar menos de 24 horas, salvo que se desarrolle un eczema irritativo que en ese caso pueden prolongarse durante días.

La mejor forma de prevenir la aparición de lesiones producidas por la Oruga Procesionaria es, evitando pasar por zonas arboladas (especialmente pinares) durante la primavera. En caso de tener que hacerlo, aconsejamos el uso de ropa que cubran el cuello y de manga larga para evitar en medida de lo posible la exposición.

Hoy os proponemos algunos consejos prácticos para saber cómo tratarlas en caso de vernos afectados al entrar en contacto:

-En caso de entrar en contacto con la Oruga Procesionaria se recomienda lavar la zona con agua y aplicaremos frío local que es un gran antiinflamatorio y calmante de la sensación de picor o ardor.

También existen medicaciones indicadas para las lesiones de la Oruga Procesionaria como fármacos de aplicación tópica como son los corticoides y medicación de administración vía oral como antihistamínicos que bloquean la histamina liberada por los pelos de la oruga y responsable de la generación de picor. Así como,  antiinflamatorios no esteroideos (AINES) que bloquean la liberación de unas sustancias denominadas prostaglandinas que también son liberadas al contacto con los pelos de la oruga y que están implicadas en la inflamación y picor.

Sobra decir, que mantengan a sus mascotas alejadas de dichas zonas y controlen sus movimientos para evitar el contacto, ya que como en nuestro caso ellos pueden sufrir las mismas lesiones cutáneas tan incómodas.

Esperamos que haya sido de gran ayuda y no tengamos que recurrir a estos remedios contra el picor en ningún momento.